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Casi seguro que los resfriados serán la enfermedad que más veces va a padecer nuestro peque en sus primeros años de vida, se trata de una infección de naturaleza vírica que se caracteriza principalmente por un aumento de la producción de moco, y la aparición de tos y congestión nasal.

Como te acabamos de decir, se trata de una enfermedad que puede ser causada por diferentes tipos de virus, aunque en la mayoría de casos, los responsables pertenecen a la familia de los rhinovirus, así que se debe desterrar la creencia de que el frío o cualquier otro tipo de inclemencia meteorológica es responsable de un resfriado. Lo que ocurre es que durante los meses más fríos se dan una serie de circunstancias que favorecen la aparición de estos resfriados:

Se dan las condiciones ambientales propicias para la supervivencia de este tipo de virus, por lo que su número se verá aumentado en estos meses.
Además la capacidad defensiva de nuestras mucosas disminuye.
Por otro lado, en esta época del año los niños pasan más tiempo en espacios cerrados y sin ventilar, donde la concentración de virus en el aire se va a ver aumentada.
Cierra el círculo, que los más pequeños cuentan con un sistema inmunitario no del todo maduro, que los hace ser más vulnerables al ataque de estos virus.
¿Cómo evoluciona un resfriado?
A diferencia de la gripe, el resfriado es una enfermedad que tiene un inicio progresivo. Vas a empezar a notar como el peque empieza a moquear los primeros días, aún sin tos ni fiebre. Las velas de mocos son uno de los síntomas característicos de un catarro, la mucosa nasal aumenta la producción de moco… pero mucho… ¿Qué ocurre? Pues que sencillamente los mecanismos que se encargan de transportar hacia el interior esos mocos (aclaramiento ciliar) se hacen insuficientes… y claro, los mocos “rebosan” y aparecen las temidas velas de moco.

El catarro sigue evolucionando y el niño comienza a sufrir en la mayoría de los casos dolor de garganta y también es muy frecuente la aparición de tos, que empieza como una tos seca que suele evolucionar hacia una tos productiva.

Lo bueno, es que un resfriado es una enfermedad autolimitada, con una duración que puede llegar hasta los 8 ó 10 días y generalmente también es de carácter leve. Lo malo, es que puede llegar a complicarse con otitis, neumonía o bronquitis, situaciones en las que es necesario el empleo de antibióticos.

¿Cómo se contagia un resfriado?

En cuanto a los métodos de contagio es fundamentalmente por vía aérea, a través de las secreciones que expulsamos cuando se tose o estornuda, aunque también el contagio puede realizarse por contacto directo, por ejemplo a través de las manos… tocamos al paciente enfermo y después nos tocamos la boca o la nariz.

Por lo tanto lavarse las manos y taparse la boca al toser o estornudar son unas fantásticas y súper fáciles medidas para ahorrarnos más de un resfriado.

Nuestro pequeñ@ ha pillado un catarro o una gripe ¿Qué hacemos?
Pues lo primero es tranquilidad… no siempre es necesario salir en plena noche corriendo con nuestro hijo o hija para urgencias.

Es cierto que el arsenal terapéutico del que disponemos en las farmacias para el tratamiento de gripes o resfriados en niños no es muy elevado… y en la mayoría de los casos consiste en el típico jarabe antitérmico para controlar la fiebre.

Y es en estos casos donde encontramos en la fitoterapia grandes aliados… y no en cualquier tipo de productos, solo en tu farmacia vas a encontrar lo que se llama MTP, es decir, medicamentos tradicionales a base de plantas, que tienen unas ventajas muy significativas:

Solo los vas a poder encontrar en farmacias, son medicamentos y por tanto han superado los estándares de calidad, eficacia, seguridad e información que para su autorización la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios.
Tienen un prospecto autorizado, donde se exponen claramente las propiedades terapéuticas o preventivas del medicamento en cuestión.
Echinacea purpurea es reconocida por su capacidad inmunomoduladora a corto plazo, por contribuir a la función adecuada del sistema inmunitario del cuerpo y por aliviar los síntomas de la gripe y el resfriado. En 2018, A.Vogel ha presentado en la Sociedad Suiza de Pediatría la reciente evidencia del uso de Echinacea en niños con su último estudio: “Echinacea para el tratamiento de infecciones agudas del tracto respiratorio: un ensayo clínico de respuesta dosis dependiente”.Los resultados constataron la eficacia y seguridad del preparado a base de Echinacea purpurea fresca y además se demostró que, iniciando el tratamiento al primer síntoma, el tiempo de resolución de los síntomas podía verse reducido hasta en 1.7 días.