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La meditación es una técnica de relajación y conexión con nuestro lado inconsciente muy positiva para tratar diferentes problemas de ansiedad, miedos o estrés.

Aunque el proceso de meditación es sencillo, no lo es tanto despegarnos de nuestro lado consciente para poder tener una sesión de meditación agradable.

Debes de tener paciencia porque es un proceso de aprendizaje largo, pero satisfactorio desde las primeras sesiones. Te contamos las claves y algunos trucos para comenzar a meditar.

La meditación es conectar con nuestro lado inconsciente de forma natural.

1. Llevas toda la vida administrando mal tus pensamientos
Los expertos en meditación consideran que los problemas de ansiedad se generan al utilizar prácticamente en su totalidad nuestro lado consciente para administrar nuestros pensamientos y actividades, y dejar aparcado nuestro lado inconsciente.

Esta forma de pensar incorrecta está muy arraigada en la sociedad occidental y no tanto en la oriental, donde se da bastante relevancia al pensamiento inconsciente.

¿En qué se diferencian el lado consciente y el lado inconsciente?
El lado inconsciente es el soñador, artístico, el que siempre quiere hacer planes y busca motivación en actividades positivas.

El lado consciente se trata del lado más lógico y racional, por lo que no podremos relajarnos si centramos nuestros problemas e inquietudes diarias en él, porque esa no es su función.

Si utilizamos el lado consciente para tratar nuestras cuestiones y emociones vitales es probable que generemos miedos, ansiedad y estrés.

2. Meditar no es dejar la mente en blanco
Es una de las primeras cosas que debes aprender. Meditar no consiste en dejar la mente en blanco (porque es prácticamente imposible) sino en conectar con tu lado inconsciente y dejar descansar (por fin) al lado consciente.

Meditar consiste en reconectar con nuestro lado inconsciente, que lleva toda la vida ahí y nos hemos olvidado de su existencia.

Meditar es conectar con tu lado inconscienteMeditar es una técnica de relajación sencilla y muy eficaz.

3. Elige un lugar tranquilo
Una vez conocidos los elementos clave de la meditación, debes preparar un escenario adecuado. Lo mejor es que te sientes con la espalda recta en un puff o cojín, realices la posición del loto (si te resulta cómoda), cierres los ojos o focalices tu mirada en un punto fijo y coloques tus brazos sobre tus rodillas.

También puedes meditar en otros sitios como en el jardín o en la terraza si te resulta más cómod